Suenan risas y veo un primer plano de tus labios.
Mi pie lentamente escala esas cuerdas.
Se escucha el viento todavía rozando en mi oreja,
tu sonrisa, mi mirada...
Te muerdes el labio, se sonrojan mis mejillas,
acomodo el colocho detrás de la oreja...
Miro hacia abajo.
De repente tu mano lentamente envuelve mi cintura,
me empujas a tu lado... nuestros ojos se funden en una mirada.
Sonreímos
Esos seres que se miran con complicidad no han partido...
y si te lo preguntas: ESE fue un día perfecto.
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